Aprendizajes

(CO)INCIDIM: Experiencia de utilización del Decidim desde los Movimientos Sociales

01/abril/2022 por Marta Anducas Armengou & Dante Maschio
Fotografía de un módulo con conexiones ethernet para ilustrar el artículo sobre 'Coincidim'
Marta Anducas

Marta Anducas Armengou

Coordinadora de Proyectos Europeos

Marta aprendió de ingeniería informática en la UPF de Barcelona, de participación en las comunidades andinas y amazónicas del Perú, y de creatividad en la propia búsqueda. En 2019, sus caminos confluyeron en la Fundación Platoniq, organización donde coinciden la creatividad, la democracia, la participación ciudadana y las nuevas tecnologías.

Dante Maschio

Dante Maschio

Técnico de la Campanya d'Aigua de Enginyeria Sense Fronteres

Graduado en Ciencias Ambientales. Máster en EERR y Sostenibilidad Energética. Interés por la conservación del medio ambiente, la sostenibilidad y resiliencia, el decrecimiento, las tecnologías limpias y apropiadas, la cooperación y justicia global, la gobernanza del agua y otros bienes comunes. Activista en el sector de la cooperación para el desarrollo en el ámbito de los servicios básicos y en incidencia política en la construcción de la Nueva Cultura del Agua. Colabora con Platoniq en el proyecto (CO)incidim.

En (Co)incidim coincidimos para co-incidir. Coincidimos movimientos sociales, entidades socioambientales y personas individuales que, con entusiasmo y tenacidad, persistimos en el camino para construir una sociedad más abierta, justa y cuidadosa, tanto con las personas como con el medio natural.

Juntas, en (co) — en reunión, en cooperación, en agregación — , queremos incidir en las políticas locales, metropolitanas y nacionales porque creemos que la ciudadanía tenemos derecho a opinar y a participar en la gestión de los bienes comunes. No obstante, somos conscientes de que para poder participar con decisiones bien fundamentadas necesitamos reforzar el derecho a la información, revalorizar y aprender de la sabiduría colectiva, y empoderarnos para construir así una ciudadanía crítica que sea capaz de debatir y tomar decisiones en beneficio al bien común, por encima del capital y del bien individual. Y, para lograrlo, creemos que es importante adaptarnos a los tiempos actuales e innovar los sistemas democráticos con la introducción de herramientas digitales. Herramientas que no sustituyen a los procesos presenciales, sino que los complementan para llegar más allá.

(Co)incidim es una herramienta digital para el empoderamiento ciudadano que apenas empieza a germinar. Surge de la simbiosis entre Enginyeria Sense Fronteres (ESF) y Platoniq gracias al impulso de Barcelona Activa mediante el programa “Impulsem el que fas” y a la plataforma digital de participación ciudadana Decidim, el germen de (Co)incidim.

Recuperando el control del agua y la energía

Desde 1992, Enginyeria Sense Fronteres (ESF) llevamos a cabo proyectos de cooperación internacional y de incidencia y sensibilización en el campo del agua y la energía. Gracias a los 28 años de experiencia, hemos podido formar un discurso crítico que enfatiza en el modelo de gobernanza de estos bienes. Para que los servicios de agua y energía respondan a las necesidades locales y garanticen el derecho universal a su acceso, hace falta que el control de la gestión implique a la ciudadanía y a las comunidades como garantía de calidad democrática y respuesta al interés común.

Para que los servicios de agua y energía respondan a las necesidades locales y garanticen el derecho universal a su acceso, hace falta que el control de la gestión implique a la ciudadanía y a las comunidades como garantía de calidad democrática y respuesta al interés común.

En nuestro territorio la lucha por el acceso a los suministros básicos no es nada despreciable. Si tenemos en cuenta que a pesar de la ofensiva neoliberal de los años 90 y después del fracaso flagrante de las privatizaciones impulsadas por las Instituciones Financieras Internacionales solo el 10% de la población mundial todavía es abastecida por empresas privadas, en Cataluña esta cifra asciende al 80%. En el campo de la energía, el control del sistema está en manos de 5 grandes empresas que, a pesar de que la ley lo prohíbe, controlan la generación, distribución y comercialización. Estas situaciones, a la práctica, generan una situación de mercado privilegiada y de desequilibrio de poder, donde un conjunto de grandes empresas controlan la gestión del agua y la energía, respondiendo a sus intereses comerciales.

Ante esta situación, movimientos sociales como Aigua és Vida, el Moviment per l’Aigua Pública i Democràtica a l’AMB (MAPiD) y la Aliança contra la Pobresa Energètica (APE) se han organizado para luchar contra la injusticia en la garantía del derecho universal a los suministros básicos. En esta lucha de fondo se identifican necesidades peculiares.

En cuanto al agua, la gestión del servicio está en manos de Aigües de Barcelona — empresa mixta controlada por el grupo Agbar — que abastece a 23 municipios metropolitanos. La reciente y polémica sentencia del Tribunal Supremo que avala la constitución de dudosa legalidad de la empresa ha parado los planes de remunicipalización inminentes. Aun así, los movimientos siguen reclamando la creación de espacios ciudadanos de fiscalización y co-creación de políticas públicas. Sin embargo, antes hay que garantizar el derecho a la información, premisa clave y previa para garantizar la participación ciudadana en condiciones. Ante una empresa opaca y poco transparente, y una administración debilitada y cooptada, el reto es ambicioso: como articular a la ciudadanía de 23 municipios diferentes esparcidos en más de 600 km²?

En el campo de la energía, uno de los éxitos de la APE fue la aprobación de la ley catalana 24/2015 que prohíbe los cortes de suministro en situaciones de vulnerabilidad económica aplicando el principio de precaución. Para hacer valer la ley, diferentes municipios han puesto en marcha los Puntos de Asesoramiento Energético (PAE) para ayudar a la ciudadanía en la garantía de sus derechos a los suministros. Aun así, a causa de las malas praxis cometidas por las empresas suministradoras y la desinformación generalizada, se identifica la necesidad, por un lado, de informar de los PAE y otros servicios vinculados; y por otro lado, de recopilar, mediante el crowdsourcing de datos, información de interés y problemáticas que se derivan de la pobreza energética, como son los cortes de suministro que se producen en el territorio.

El nacimiento de (Co)incidim

Ante la situación descrita y teniendo en cuenta los cambios en la forma de comunicarnos socialmente que pasan por la aparición de plataformas y redes sociales, se identifica la necesidad de dar un paso adelante en la apuesta por nuevas metodologías que nos permitan construir espacios comunitarios donde materializar la inteligencia colectiva, fortalecerla mediante la cooperación y la asociación y librarla de la oleada del capitalismo cognitivo y de plataformas que privatizan el conocimiento, las interacciones, y las ponen al servicio de unos pocos.

Desde esta postura empieza la sinergia entre ESF y Platoniq — Creatividad y Democracia. Esta última desde 2005 desarrolla software de código abierto y metodologías de participación con las cuales impulsa el empoderamiento ciudadano y la participación. Si la afinidad de valores entre ambas organizaciones ha sido importante para el acercamiento inicial, la complementariedad de caminos y saberes ha sido la clave por el nacimiento de (Co)incidim: los procesos de participación presenciales impulsados desde ESF se potencian y complementan mediante la incorporación de nuevas tecnologías y metodologías promovida desde Platoniq. En (Co)incidim la participación es híbrida.

Esta hibridación es posible gracias a la adaptación de la plataforma digital de participación ciudadana Decidim. La apuesta por Decidim no se reduce al concepto de “código libre”, que puede ser lo más popular; sino que va más allá, en la forma ética de entender el software en su desarrollo, distribución, uso y comercialización; así como en los valores compartidos a tres bandas de colaboración, transparencia, integridad, no discriminación y, sobre todo, libertad. Es en este sentido que esta metodología de trabajo puede inspirar a los movimientos sociales a la hora de construir comunidad bajo un propósito tangible o intangible.

Así es como nace el proyecto (Co)incidim: creando una instancia de Decidim adaptada a las necesidades de los movimientos sociales en la lucha por la garantía de los derechos universales de agua y energía, poniendo en el centro a las personas y su rol en la toma de decisiones.

Aspectos técnicos de (Co)incidim

En (Co)incidim encontraréis dos grandes procesos participativos: Participamos para mejorar la gestión del agua en el AMB y el Mapa de Energía. También hay en funcionamiento varias asambleas, pero son de carácter privado y sólo se puede acceder a ellas si se forma parte del equipo de trabajo (¿te interesa? escríbenos a bcnaigua@gmail.com).

Técnicamente, la gran novedad que aporta la plataforma es el Mapa General (“Awesome Map”). Este componente, que se puede añadir en cualquier espacio participativo, muestra un mapa en pantalla completa con todos los encuentros y propuestas georeferenciadas que se han publicado dentro de un proceso o asamblea. Los puntos del mapa se muestran con un marcador que varía de color según la categoría y, al clicar encima, se muestra la información del punto. En nuestro caso, hemos reunido los datos de tres componentes propuestas (asesoramiento energético, datos de transparencia municipales y cortes denunciados) para crear el mapa de energía. Aparte de la visualización del mapa, el componente también permite el crowdsourcing de datos mediante la creación de nuevos puntos (propuestas) por parte de cualquier usuaria de la plataforma.

Otros componentes fundamentales para nuestros procesos y asambleas han sido el componente Encuesta, a través del cual hemos podido evaluar las prioridades de la ciudadanía en torno al servicio del agua dentro del territorio metropolitano; el componente página, donde hemos podido compartir los resultados de la encuesta; el componente encuentros, que nos ha permitido centralizar los contenidos, acta y compromisos adquiridos de cada encuentro; los textos participativos, mediante los cuales hemos podido revisar y modificar— conjuntamente y a distancia — el argumentario del proceso de agua; los borradores colaborativos, que nos han permitido redactar el “Manifest per l’aigua a l’AMB” de forma conjunta; el componente seguimiento, a través del cual hemos podido hacer el seguimiento del estado de ejecución del proyecto en cuanto a objetivos, acciones y resultados esperados; y el componente propuestas que, además del uso que le hemos dado para el mapa de energía, nos ha servido para crear un mapeo de entidades, proponer acciones para llevar a cabo o reportar errores técnicos de la plataforma.

Retos y perspectivas de futuro

Los principales retos que nos encontramos son los mismos que plantea la participación ciudadana desde hace mucho tiempo. Por un lado nos encontramos la cuestión de la redistribución del poder que hay que implementar no solo en el modelo de gobernanza de los servicios básicos sino en todo el sistema democrático para reconocer el papel y el espacio que juega la ciudadanía. En este sentido, y como el proyecto aspira a lograr objetivos que son obligaciones de las administraciones, hay que preguntarse cómo co-responsabilizarlas. Aquí nos cruzamos con otro gran reto estructural del modelo de gestión de servicios básicos que tenemos: cómo garantizamos un equilibrio entre la relación de fuerzas y la influencia de determinados actores?

Teniendo en cuenta los retos anteriores, la estrategia que seguimos se basa al reconocer el conocimiento situado que hay entre la ciudadanía, intentando articular el conjunto de miradas y perspectivas existentes, valorando y reconociendo de este modo el poder que tiene la ciudadanía. Esta es la filosofía detrás del crowdsourcing de datos a través de los mapas, y la que creemos que legitima el proceso de demanda de reconocimiento, de creación de espacios para la ciudadanía y de redistribución de poder que hacemos en las administraciones.

En el diseño de un proceso híbrido como el de (Co)incidim, hay que preguntarnos cómo conectar los procesos digitales y presenciales. Y más importante todavía, cómo evitar la generación de una nueva desigualdad — la digital — en un proyecto que quiere hacer accesible el derecho a la participación.

Con el proyecto hemos encontrado, también, retos en cuanto al diseño de la plataforma Decidim. Si se apuesta por adaptar la plataforma a necesidades específicas como la que encontramos con (Co)incidim, hay que explorar las potencialidades de componentes como el de “Propuestas”, que actualmente se enfoca mucho a demandas hacia la administración. O pequeñas modificaciones que podrían facilitar la participación ciudadana como sería permitir la posibilidad de añadir una propuesta o enmienda en un solo paso o explorar una mejor visualización e interacción con Decidim desde dispositivos móviles.

Por último, el deseo que tenemos es que (Co)incidim pueda acontecer la semilla para muchos proyectos más impulsados desde la ciudadanía, contribuyendo así a la oleada social de ruptura con el sistema democrático tal y como se entiende hoy en día. La decisión de implementar nuevas herramientas y mecanismos donde participar es en sí misma una herramienta de presión y de reclamo de redistribución de poder. Coincidir en el impulso de este tipo de proyecto supone una huella imborrable en el camino hacia la democratización de nuestras sociedades.

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